
Todos hemos estado ahí: ese pequeño choque o golpe menor que te deja conmocionado pero (aparentemente) bien. Aunque el daño parezca menor, pueden haber costos ocultos que se acumulan rápidamente.
Aquí está lo que quizás no estás considerando:
- Facturas médicas: Incluso las lesiones menores pueden convertirse en visitas al médico, recetas y terapia física. No esperes a que el dolor aparezca para hacerte revisar.
- Salarios perdidos: Un dolor de espalda o cuello podría significar faltar al trabajo y sufrir un golpe financiero.
- Reparaciones del coche: Deducibles, autos de alquiler y reparaciones inesperadas pueden vaciar tu cartera.
- Dolor a largo plazo: A veces, lesiones aparentemente menores pueden persistir y causar problemas en el futuro.
¿La buena noticia?
No tienes que pasar por esto solo. Si has resultado herido, incluso en una colisión menor, hablar con un abogado de lesiones personales puede ayudarte a asegurar que recibas la compensación que mereces. Ellos pueden encargarse del papeleo del seguro, luchar por un acuerdo justo y conectarte con la atención médica que necesitas.
En Las Vegas, Shook & Stone es conocido por obtener resultados para sus clientes. Trabajarán estrechamente contigo en cada paso del camino, para que puedas concentrarte en sanar.
Recuerda, sufrir un accidente ya es bastante estresante. No dejes que los costos ocultos aumenten la carga.